Evolución del crédito bancario en España.

Francisco Parra Rodriguez.
Doctor Economía UNED

 Introducción

La falta de crédito junto a la debilidad de la demanda interna son los principales problemas a que se enfrentan las empresas que han sobrevivido a la doble recesión que atraviesa la economía española. Ambas circunstancias afectan sobremanera a las pequeñas y medianas empresas, que por su dimensión tienen mayores dificultades de acceso al mercado exterior y a la financiación externa.

 

Parece evidente que la restricción de crédito en España tiene relación directa con el rescate del sector financiero que aún esta pagando los excesos de la burbuja inmobiliaria, las necesidades de capital para devolver los créditos contraídos y la mayor solvencia que se exige ahora al sector, determinan que las disponibilidades para créditos sean menores:” El desplome de la financiación recibida por las empresas – opinan Samuel Bentolila y Marcel Jansen – hace pensar que los bancos no están dando crédito?. Pero la conclusión no es inmediata, pues podría también suceder que hubiera menor demanda de crédito, dado que en las recesiones las empresas tienen menos oportunidades de negocio. Sin embargo – prosiguen – hay suficientes razones para pensar que existe un importante componente de oferta en la caída del crédito, pues los bancos españoles se endeudaron mucho durante la expansión de 1995-2007 (para prestar a empresas y hogares), experimentando a partir de 2008 grandes aumentos de sus tasas de mora, por lo que han tenido muchas dificultades para refinanciarse, además de haber tenido que recapitalizarse”

 

Otra particularidad de la actual situación de la economía española, es el aumento de la morosidad en el sector y su relación con la restricción crediticia, de todos es conocido que el pinchazo de la burbuja inmobiliaria dio lugar a un importante aumento de los créditos dudoso en el sistema bancario relacionados con dicho sector. La morosidad no obstante tiene también un componente real derivado de las condiciones generales de la economía: el ciclo económico y la tasa de paro, son variables que han explicado la morosidad del sistema bancario español en los estudios que se han realizado (Saurina-Salas, 1998 y Blanco y Gimeno, 2012), y una parte del aumento actual de la morosidad esta asociada a tales circunstancias.

 

La teoría económica enfoca la restricción crediticia a partir de la información imperfecta o asimétrica, ya que los prestamistas no disponen de una información veraz acerca de la viabilidad de los proyectos de inversión para los que los que se les pide financiación, y este funcionamiento imperfecto del mercado da lugar a dificultades en la transmisión de la política monetaria a través de los tipos de interés, ya que los bancos elevan los diferenciales de los tipos de interés que piden a sus clientes provocando un desequilibrio entre oferta y demanda de crédito, un aumento de los impagos por dicha elevación de los tipos de interés (selección adversa) acaba erosionando los márgenes del sector. Por otro lado, la teoria del canal del crédito postula que cuando una contracción monetaria reduce el crédito se ven afecta en distinta medida unas empresas u otras en función de su grado de acceso a los mercados financieros, al ser las pequeñas empresas las más afectadas, estas reducen su nivel de inversión y contraen la economía.

 

En este artículo se analiza la restricción crediticia en la teoría económica, la evolución del crédito bancario en España antes, durante y después de la burbuja inmobiliaria, y sus relaciones con la tasa de morosidad, postulándose que las dificultades de información, evidentes en el mercado del crédito, determinan a nivel macroeconómico una particular interacción entre expectativas sobre la morosidad y evolución del crédito bancario, en el sentido de que los aumentos del nivel de morosidad determinan reducciones de crédito y viceversa, de manera que en análisis de series temporales da lugar a una coincidencia entre los máximos y los mínimos de las oscilaciones cíclicas del crédito bancario y de las tasas de morosidad y del diferencial entre los intereses cobrados entre prestamos y créditos y los tipos de referencia, ya que las restricción de crédito conlleva un aumento del diferencial que los bancos exigen sobre los tipos de referencia.

 Restricción Crediticia

La restricción crediticia como característica del sistema financiero moderno ha sido estudiada a nivel de la teoría económica por la nueva economía keynesiana (NEK). Entre los elementos keynesianos que la NEK recoge destacan: a) el reconocimiento de la existencia de desequilibrios en los mercados reales y financieros, expresados sobre todo en el desempleo involuntario y en el racionamiento de crédito; b) la importancia de estructuras de mercado reales y acuerdos institucionales que afectan las decisiones de los agentes, como por ejemplo la negociación entre firmas y trabajadores, o la presencia de empresas oligopólicas fijadoras de precios.

 

El racionamiento de crédito conlleva la existencia de un desequilibrio entre oferta y demanda de crédito que ocurre porque quien otorga el crédito establece una tasa de interés superior a la que equilibraría el mercado bien para lograr las máximas ganancias o bien para cubrir el riesgo de mora. A nivel teórico se distingue entonces entre el racionamiento tradicional y el racionamiento de crédito. El racionamiento tradicional tiene que ver con el riesgo de incumplimiento del prestatario, el prestamista exige una mayor tasa de interés para compensar el riesgo que asume, existiendo racionamiento cuando esta tasa es excesiva o prohibitiva para el demandante de crédito. En cambio, el racionamiento de crédito corresponde se con la conducta de maximización del beneficio del prestamista que eleva la tasa de interés en los créditos que concede porque observa la capacidad de pago del prestatario y no su inclinación a pagar.

 

El mercado de crédito es un mercado de información imperfecta o asimétrica, ya que los prestatarios conocen mejor que los prestamistas la viabilidad de los proyectos de inversión a financiar; en Jaffee y Russell (1976) se analiza el problema de “riesgo moral” en los prestatarios, y en Stiglitz y Weiss (1981), la asimetría de la información conduce al problema de la “selección adversa”, ya que los prestamistas en su intento de maximizar sus ganancias otorgan crédito a los inversores más arriesgados.

 

El “riesgo moral” presupone que existen individuos “honestos” que aceptan sólo los créditos que pueden pagar y que no incumplen aun cuando tengan incentivos para hacerlo, y los “deshonestos”, que solicitan créditos pensando en incumplir cuando la penalidad sea mínima; el banco es incapaz de diferenciar entre ambos clientes porque las características de sus demandas de recursos son semejantes. No obstante, el incumplimiento también puede ser ajeno a la motivación de los individuos, ya que los clientes pueden ser “afortunados” o “desafortunados”; suponiendo que el ingreso futuro sea una variable aleatoria, los individuos desafortunados ingresaran cantidades inferiores a las esperadas y forzosamente incumplirán. Un cambio en las condiciones generales de la economía propiciara que un mayor o menor numero de clientes cumplan sus compromisos con las entidades crediticias.

 

La selección adversa y los incentivos adversos se originan porque los bancos aún sabiendo que los clientes tienen diferentes probabilidades de pago y que ellos no pueden diferenciarlos; adoptan una estrategia para identificarlos observando el cambio de su demanda de recursos ante cambios en el diferencial exigido sobre el tipo de interés de referencia o equilibrio. La selección adversa ocurre cuando, ante incrementos de dicho diferencial, los solicitantes de crédito que mantienen sus demandas de créditos son los más arriesgados, debido a que los clientes más prudentes y con mayor probabilidad de cumplimiento acaban retirando sus solicitudes por el mayor coste financiero.

 

En la NEK han sido menos numerosas las investigaciones sobre racionamiento de crédito en el contexto macroeconómico. Blinder y Stiglitz (1983) explican que los efectos de la política monetaria se modifican con el racionamiento de crédito; por ejemplo, si el banco central aumenta las emisiones de bonos públicos, el efecto será la contracción del crédito, de la inversión y de la actividad real, pero la tasa de interés tendrá escasos cambios (al alza). En Blinder (1987) las empresas cuentan con una oferta de producto nocional o planeada, cuya realización depende de la financiación proporcionada por la banca; si ésta raciona el crédito, habrá contracción de la oferta de producto, de la demanda de bienes, y del empleo. McCallum (1991) estudió la conexión entre la política monetaria y el racionamiento de crédito para la economía estadounidense entre 1942 y 1986; en su opinión el racionamiento de crédito contribuyó a explicar en cerca del 50 por ciento de la contracción del producto fuera atribuida a la restricción crediticia.

 

Destacar que la teoría económica identifica en la actualidad un mecanismo de transmisión de la política monetaria distinto de la tasa de interés (Bernanke y Blinder; 1988 y Hubbard; 1995), al que se denomina canal del crédito de la política monetaria (“credit channel”). Esta teoría presupone que cuando una contracción monetaria reduce el crédito, se ven afectadas en distinta medida unas empresas y a otras en función de su grado de acceso a los mercados financieros. La reducción del crédito afecta desproporcionadamente a los pequeños fabricantes más dependientes de los bancos que las otras empresas, y sin otras alternativas de financiación, se ven obligados a limitar la inversión deseada (o actual) para una tasa de interés de mercado determinado. El canal del crédito bancario es el mecanismo de transmisión más discutido en la investigación empírica reciente.

 

Es un hecho que las empresas pequeñas son más dependientes de los bancos comerciales, ya que son los intermediarios financieros más vinculados al territorio y por tanto a los negocios de las empresas locales. Por otro lado, las pequeñas empresas encuentra limitaciones para financiarse fuera de este circuito y les es más difícil y costoso obtener crédito en los mercados financieros externos. A diferencia, las empresas grandes tienen una mayor amplitud de opciones financieras, incluyendo mayores fuentes de capital y de deuda a corto y largo plazo, y pueden acceder los flujos de capital exteriores. La mayor dependencia de las empresas pequeñas en de la financiación por parte de la banca comercial hace que éstos son más vulnerables que las empresas grandes a las restricciones en la disponibilidad de crédito. “Las diferencias en el acceso al crédito es un asunto que afecta a la inversión y al crecimiento. En España, los tipos de interés para los créditos pequeños son un 2,3 por ciento más alto que los que tienen que pagar los préstamos más grandes. En Francia, por ejemplo, esa diferencia es de solo el 1 por ciento”, anunciaba el 8 de julio del 2013 el máximo responsable del BCE en el Parlamento Europeo.

 

El canal del crédito se refleja tanto en la macroeconomía como en la microeconomía (Hubbard: 1995). En la macroeconomía, se refleja en movimientos cíclicos de la demanda agregada, particularmente en la inversión fija en negocios y en la inversión en inventarios. En la microeconomía, el canal del crédito da lugar a las imperfecciones de información en los mercados de crédito, es decir, los problemas de información asimétrica y selección adversa antes comentados.

 

La teoría económica presenta así un intrincado nudo de relaciones entre el mundo real y financiero que hace que la transmisión de la política monetaria a la economía real y productiva se haya vuelto mucho más compleja de lo que lo era antes, por un lado está la restricción crediticia que sitúa a los tipos de interés en niveles diferentes a los que equilibrarían los mercados de oferta y demanda de crédito, al servirse de los diferenciales entre los tipos de referencia y los que aplican a sus prestamos como instrumentos para cubrirse de los problemas de información asimétrica del mercado crediticio , y por otro lado, la aparición de un nuevo mecanismo de transmisión las decisiones de política monetaria como es el canal de crédito que acentúa la dualidad de la economía y hace de una parte de la misma más vulnerable a los shock que se originan en los mercados.

 

En cualquier caso hay que destacar que los problemas de información imperfecta y selección adversa de clientes no solo tiene lugar en la restricción crediticia, como lo evidencia la expansión de crédito de la década pasada, tanto en los EEUU como en España, se concedieron créditos hipotecarios a mayor interés a hogares con altas probabilidades de impago, y el sector inmobiliario español, es un claro ejemplo de selección adversa de proyectos de inversión inmobiliaria arriesgados durante la expansión crediticia ya que primaba la capacidad de pago de las grandes empresas del sector sobre la viabilidad de los proyectos que se financiaban. Si el crédito no se restringió fue porque la globalización estaba contribuyendo a ello, creada una ingeniería financiera (subprimes, los CDS y los derivados) que perseguían de distribuir el riesgo crediticio entre todos los agentes del mercado, determinaron una menor dependencia del prestatario sobre el riesgo de impago del prestamista, y diluido dicho se originó un aumento de los medios de pago a escala global que no supieron controlar las autoridades monetarias, el canal de crédito puso en manos de los hogares los recursos financieros para adquirir las viviendas que se proyectaban a la vez que ofreció posibilidades de expansión a las pequeñas empresas del sector y al conjunto de todas ellas una vez que el crecimiento económico se iba generalizando. La baja morosidad del sistema no supuso freno alguno a esta conducta, hasta que el aumento de los tipos de interés pincho la burbuja creada y entraron en mora los créditos dudosos. Los mecanismos que antes estimularon la demanda son los que ahora la restringen, los aumentos de la morosidad bancaria en España elevan los tipos de interés a las empresas muy por encima de los de referencia están restringiendo el crédito al sector productivo, y la dependencia del crédito comercial por parte de las pequeñas y medianas empresas provoca que la situación quede lejos de poderse enderezar, a una gran expansión le esta sucediendo una gran crisis, sin que las inyecciones de liquidez por parte de los bancos centrales acaben transmitiéndose a los sectores productivos en forma de aumentos de actividad y empleo.

 Los datos

En la figura nº1 se representa la evolución del crédito bancario en España en tasa de crecimiento trimestral (crecimiento del crédito respecto al trimestre anterior) durante el periodo 1996-2012 diferenciando el crédito concedido por todas la entidades de crédito, la actividades productivas, la industria manufacturera y las actividades de servicios descontadas los servicios financieros e inmobiliarios. En la figura se aprecia la mayor volatilidad del crédito a la industria, probablemente donde mayores dificultades de información encuentra el sistema financiero, pero a grandes rasgos la evolución de crédito es la misma en todos los mercados, un aumento del crédito durante el periodo 2003-2007, y una desaceleración progresiva hasta obtener tasas de crecimiento negativo en todos lo mercados a partir del segundo trimestre de 2009. A finales del 2012 el crédito concedido por las entidades de crédito estaba cayendo a una tasa trimestral cercana al 6 por ciento (el 10 por ciento el concedido a las actividades productivas).

La crisis inmobiliaria supuso un aumento importante de los créditos calificados como dudosos por el banco de España (ver figura nº2) y con ello de la tasa de mora (figura nº 3) que esta definida como el crédito dudoso entre el crédito total. En la evolución de esta tasa hay que tener presente los movimientos del numerador, es decir el crecimiento del crédito dudoso que alcanzo sus mayores niveles en el tercer trimestre del 2008, desacelerándose después hasta el segundo trimestre del 2010 (el crecimiento trimestral del crédito dudoso pasó de tasas de crecimiento trimestral del 60 por ciento al 2 por ciento, para a partir de dicho año iniciar un crecimiento sostenido que le ha llevado a tasa cercanas al 10 por ciento) y de su denominador, el crédito total, cuya evolución ha sido comentada en el anterior párrafo. La restricción crediticia que en términos de crecimiento trimestral se manifiesta a partir del segundo trimestre del 2009, determina que la tasa de mora en la actualidad se este elevando tanto por el crecimiento sostenido del crédito calificado como dudoso, como por la disminución del crédito que actúa sobre el denominador de la tasa de morosidad.

La tasa de morosidad de las actividades productivas es mayor y ha crecido más que la tasa de morosidad del crédito, debido a que la morosidad del mercado de crédito hipotecario no ha alcanzado elevados niveles de los otros mercados ni durante la crisis ni en la actualidad, no obstante hay que destacar que la tasa de mora de los prestamos hipotecarios mas alta, el 3,84 por ciento corresponde al momento actual (IV trimestre del 2012). En las actividades productivas es evidente que los riesgos están concentrados en el sector constructor e inmobiliario, pero al igual que ocurre con la morosidad hipotecaria la tasa de mora viene creciendo ininterrumpidamente hasta situarse en el IV trimestre del 2012 en el 9,11 por ciento en el crédito a la industria y el 10,21 por ciento en el crédito a los servicios no financieros ni inmobiliarios, que también corresponden con las más altas cotas de la serie representada en la figura nº3. En consecuencia, son las condiciones generales de la economía las que en la actualidad están llevando la morosidad a los más altos niveles.

En España no hay grandes estudios sobre la morosidad, al menos accesibles desde Internet, destacar Saurina-Salas (1998) que estudio los determinantes de la morosidad en las cajas de ahorros españolas y Blanco y Gimeno (2012) que estudian la morosidad hipotecaria.

En Saurina-Salas (1998) se estudia la morosidad de las cajas de ahorro españolas en el periodo 1985-1995, alcanzado la conclusión de que el ciclo económico esta estrechamente relacionado con el nivel de morosidad de las cajas de ahorro españolas, al tiempo que el crecimiento excesivo del crédito, la especialización crediticia, la erosión de los márgenes y una gestión ineficiente explicarían a nivel de cada entidad su morosidad. En Blanco y Gimeno (2012) se presentan los resultados de estimar modelos dinámicos de datos de panel, que explican la evolución dinámica de los ratios de morosidad de los créditos a los hogares en España a lo largo del período 1984-2009. Los resultados de estos modelos muestran que el comportamiento dinámico de los ratios de morosidad se puede describir a partir de esa misma variable desfasada, y los valores contemporáneos y retardados del crecimiento del crédito, de la tasa de paro y de la carga financiera por intereses, concluyen que los incrementos del desempleo han sido los principales responsables del fuerte aumento de las ratios de morosidad entre 2007 y 2009 en España y que la caída de los tipos de interés desde finales de 2008 contribuyo a moderar en 2009 esa tendencia creciente. También encontraron fuerte evidencia de los efectos asimétricos de la tasa de paro sobre la morosidad, así como diferencias en la sensibilidad al ciclo entre los créditos concedidos por bancos y cajas de ahorros.

  Conclusión: el modelo de la telaraña

El teorema de la telaraña explica el modelo general que sigue la formación de los precios de los productos cuya oferta se establece en función del precio de mercado observado en el período inmediatamente anterior (sea este un día, semana, temporada, año, etc). La formación de precios en telaraña fue descrita en 1930, en forma independiente, por Henry Schultz, Jan Tinbergen y Umberto Ricci. Cuatro años después, Nicolás Kaldor llamó la atención sobre estos análisis, que denominó de “telaraña”, y mostró su relación con la determinación del equilibrio en aquellos casos en que los ajustes son completamente discontinuos. La formulación del teorema en 1938, correspondió a Mordecai Ezekiel:

“la teoría económica clásica descansa en el supuesto según el cual el precio y la producción tenderán siempre hacia una posición de equilibrio, si se altera éste (ver Ley de Walras); por el contrario, la teoría de la telaraña demuestra que aún en condiciones estáticas, el proceso no se realiza necesariamente, sino que los precios y la producción de algunas mercancías pueden fluctuar indefinidamente y separarse más y más del punto de equilibrio.”

 

El modelo de tela de araña es uno de los mejores ejemplos para ilustrar el por qué la comprensión de formación de expectativas es tan importante para el estudio de la dinámica económica (Nerlove, 1958).

 

Al ser el mercado de crédito un mercado de información imperfecta, los agentes han de formarse expectativas sobre la evolución del sector para establecer una conducta acerca de la evolución de precios y cantidades, el mercado raciona el crédito en el sentido de que no busca converger a un tipo que equilibre oferta y demanda de crédito, estableciendo un diferencial sobre el tipo de interés de referencia con vistas a cubrirse de riesgos por impagos o para seleccionar a los clientes atendiendo a su capacidad de pago, pero ¿como hace variar ese tipo de interés?, parece razonable que lo haga a través de si se cumplen sus expectativas sobre la morosidad, teniendo además presentes que esta variable condensa información sobre la evolución general de la economía, en este caso si la expectativa sobre la morosidad se cumple, se mantiene o se relaja el diferencial entre tipos de referencia e interés cobrado a sus clientes, si no se cumple se aumenta el diferencial con vistas a restringir el crédito a los clientes menos solventes. Pero como también muestra la teoría al existir una relación en dirección opuesta entre racionamiento de crédito y morosidad bancaria. Por un lado, la selección adversa que determina que la conducta bancaria favorezca a los proyectos de inversión más arriesgados, lo que a la postre lleva a un aumento de la morosidad en los grandes proyectos de inversión que se acometen y por otro, la dependencia de las pequeñas empresas de la financiación bancaria que al restringirse les hace reducir su demanda de inversión y con ella las posibilidades de crecimiento futuro, acaba resultando que el empeoramiento de las condiciones generales de la economía determinaría la elevación en la morosidad entre los clientes “desafortunados”. En definitiva, el sistema conduce a un equilibrio inestable en donde los tipos de interés que cobran los bancos sobre el tipo de referencia acaban siendo mayores cuando menor crédito hay, y más bajos cuando más generoso es el sistema concediendo crédito. A nivel de datos, esta dinámica da lugar como ocurre en los mercados en donde se van adaptando las expectativas de los agentes, a ciclos de sentido contrario, en este caso entre el crecimiento trimestral del crédito, la tasa de morosidad y el diferencial entre tasas de interés para las sociedades no financieras y los tipos bancarios de referencia.

En la figura nº4 se filtran las series el crecimiento trimestral del crédito, la tasa de morosidad por el filtro de Baxter-King [2] con un factor K=12 que el el que se utiliza para dejar pasar las oscilaciones cíclicas de 1,5 a 8 años. Como resultado de este filtrado se aprecia como los máximos de las oscilaciones cíclicas de la tasa de crecimiento trimestral de los créditos bancarios coincide con los mínimos de las oscilaciones cíclicas de la tasa de morosidad.

En la figura nº 5 se representa la evolución de los tipos de interés del mercado interbancario Euribor a 1 años, y el de los prestamos y créditos concedidos a sociedades no financieras en España para importes inferiores al millón de euros, en la figura se comprueba que en los años de expansión crediticia la diferencia entre ambos tipos era menor de lo que lo es en la actualidad, cuando opera una política de restricción de crédito. Si representamos las series de crecimiento de crédito trimestral filtrada de altas y bajas frecuencias, y el diferencial entre ambos tipos de interés (figura nº6), encontramos de nuevo una coincidencia entre el mayor nivel de las oscilaciones cíclicas del margen entre ambos tipos y el mínimo de las oscilaciones cíclicas del crecimiento en el tipo de interés.

Figura nº1

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Fuente: Banco de España

Figura nº2

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Fuente: Banco de España.

Figura nº3

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Fuente: Elaborado con datos del Banco de España.

Figura nº4. Oscilaciones cíclicas de la tasa trimestral de crecimiento del crédito y de la tasa de morosidad en España.

figura4

Fuente: Elaborado con datos del Banco de España.

Figura nº5

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Fuente: Instituto Nacional de Estadística.

Figura nº6. Oscilaciones cíclicas de la tasa trimestral de crecimiento del crédito y el diferencial de tipos de interés de créditos y prestamos y el euribor.

figura6

Fuente: Elaboración propia con datos del Banco de España y del INE.

Bibliografia

Baxter, M. y King, R.G. (1999): Measuring business cycles:aproximate band-pass .lters of economic time series, Review of Economics and Statistics, vol. 81, 575-593.

Bernanke B. y Blinder A.(1988) : “The federal funds rate and the channels of monetary transmission”, American Economic Review, Vol. 78, No. 2.

Blanco, R. y Gimeno, R. (2012): “Determinants of default ratios in the segment of loans to households in Spain”. Documentos de Trabajo. N.º 1210. 2012.

Blinder A.S. (1987): “Credit Rationing and Effective Supply Failures”, The Eco­nomic Journal, vol. 97, núm. 386, Cambridge-UK, Blackwell Publishing for the Royal Economic Society, junio de 1987, pp. 327-352.

Blinder A.S. y Stiglitz J.E. (1983): “Money, Credit Constraints, and Eco­nomic Activity”, The American Economic Review, vol. 73, núm. 2, Pitts­burghPennsylvania, American Economic Association, mayo de 1983, pp. 297-302.

Hubbard R. G. (1995): “Is There a ‘Credit Channel’ for Monetary Policy?”, Federal Reserve Bank of St. Louis Review, May/June, Vol. 77, No. 3, S. 63 – 77.

Jaffee, D.M. y Russell, T.(1976): “Imperfect Information, Uncertainty, and Credit Rationing”, The Quarterly Journal of Economics, vol. 90, núm. 4, CambridgeMassachusetts, HarvardUniversity, noviembre de 1976, pp. 651-666.

McCallum, J. (1991): “Credit Rationing and the Monetary Transmission Mecha­nism”, The American Economic Review, vol. 81, núm. 4, PittsburghPenn­sylvania, American Economic Association, septiembre de 1991, pp. 946-951.

Nerlove, Marc (1958), “Adaptive Expectations and Cobweb Phenomena”, Quarterly Jour­nal of Economics, vol. 72, núm. 2.

Rodríguez A. y Venegas F. (2012):” Racionamiento de crédito: perspectiva de la Nueva Economía Keynesiana”. Revista Problemas del Desarrollo, 171 (43), octubre-diciembre 2012

Saurina-Salas, J. (1998): “Determinantes de la morosidad de las cajas de ahorros españolas”. Investigaciones económicas. Vol XXII(3), 1998,393-426.

Stiglitz J.E. y Weiss A. (1981): “Credit Rationing in Markets with Im­perfect Information”, The American Economic Review, vol. 71, núm. 3, PittsburghPennsylvania, American Economic Association, junio de 1981, pp. 393-410.


[2] El filtro Baxter y King (1999) es un filtro del tipo denominado de paso de banda, que permite el paso de un determinado rango de frecuencias, mientras que atenúa el paso del resto. Está compuesto por un filtro que impide el paso de las frecuencias demasiado altas (filtro de paso bajo), y de otro que impide el paso de las frecuencias demasiado bajas (filtro de paso alto), las frecuencia altas son los oscilaciones irregulares que muestran las series económicas y las frecuencias demasiado bajas son las oscilaciones de largo plazao. Para saber más de filtros:  http://econometria.wordpress.com/2012/12/02/diseno-de-filtros-lineales-para-analisis-economico/

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3 respuestas a Evolución del crédito bancario en España.

  1. con un factor K=12 que el el que se utiliza para dejar pasar las oscilaciones cíclicas de 1,5 a 8 años. Como resultado de este filtrado se aprecia como los máximos de las oscilaciones cíclicas de la tasa de crecimiento trimestral de los créditos bancarios coincide con los mínimos de las oscilaciones cíclicas de la tasa de morosidad.

  2. Excelente articulo sobre la evolución del crédito aunque me imagino que en estos últimos años la caída habrá sido brutal.

  3. Me encanto el articulo. Actualmente trabajo en el sector de minicreditos y me ha servido de mucho.

    Lo guardo en favoritos y lo comparto con mis amigos si le parece bien

    Un saludo

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