EL FRACASO NACIONAL

Francisco Parra

El informe “Principales indicadores  de la actividad económica y financiera del Estado” del Ministerio de Hacienda, a mayo de 2012 refleja que la capacidad (+) necesitad (-) de financiación  de las administraciones públicas en España en porcentaje de PIB alcanza el 3,41% del PIB, por encima del registro del mes de Mayo del ejercicio pasado,  2,59%. La actualización del programa de estabilidad 2012-2015 estableció como objetivo 2012  para dicha macromagnitud el 5,3% del PIB, de manera que el déficit del Estado a Mayo, que no incluye los déficits de  las Comunidades Autónomas y Corporaciones Locales,  significa ya el 64,3% del objetivo de déficit para todas las administraciones públicas.   Dada la dificultad de alcanzar este objetivo, el gobierno parece que está estudiando una nueva batería de medidas: reforma del IVA, eliminación de la deducción de vivienda en el IRPF, pensiones, sueldos de funcionarios, etc… para cumplir el programa de consolidación fiscal que nos pide la UE, con la que tenemos que negociar los términos del rescate bancario que formalmente se solicitó el lunes pasado por importe de 10 % del PIB. En tal negociación parece determinante conocer quién es el que en última instancia ha de devolver el rescate: el estado español ó el sistema financiero español,   ya que en caso de ser el primero el importe finalmente rescatado computaría como deuda pública.

Las dudas que se ciernen sobre la capacidad de la economía española para financiarse han provocado que  el Tesoro haya tenido que pagar el triple que hace un mes para colocar 3.077 millones de euros de deuda pública en la ultima subasta, y por si fuera poco el nos enteramos que las autopistas de peaje tienen también un agujero de 3.800 millones, por sobrecostes en las obras, expropiaciones, y unas previsiones irreales de ingresos (el tráfico solo alcanza el 35% de lo esperado), pero quien sabe por que oculta razón el Ministerio de Fomento debe salvar las “insostenibles” radiales de peaje avalando créditos por importe de 290 millones.

La maquina infernal de la tarifa eléctrica exige una subida en Julio del 5%, después de haber subido un 7% en Marzo, y acumular una subida del  80 % entre 2004 y 2011, y por Eurostat nos enteramos que en este momento los precios de la electricidad en España son los más altos de Europa, si exceptuamos a Malta y Chipre, y con todo los consumidores les debemos a las compañías eléctricas la friolera de 24.000 millones de euros. Como está en negociación una reforma de la tarifa, la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía  ha montado en cólera porque el Ministerio de Industria tiene previsto reducir los beneficios que estas empresas reciben por interrumpibilidad y potencia y que ascienden a 1.400 millones de euros al año, mientras los mineros se acercan a Madrid para defender sus puestos de trabajo en serio peligro por el recorte del 63% de las ayudas  que contemplaba el Plan del Carbón 2013-2018 (190 millones de euros), cuyo objetivo es que en el 2018 estén cerradas todas las explotaciones no viables.

Se pone  en marcha el aumento del copago sanitario y el medicamentazo, y entre tanto el expresidente del Consejo General del Poder Judicial retoza en Marbella a nuestra costa.

El informe “Evolución reciente de la economía española”, del Banco de España afirma que:

Los datos de la Contabilidad Nacional Trimestral (CNTR) del primer trimestre de 2012, que ya fueron objeto de un análisis más detallado en el Boletín Económico de mayo, reflejaron un descenso de la actividad económica a comienzos de este ejercicio, con una caída del PIB del 0,3 % en términos intertrimestrales (–0,4 % en términos interanuales). La información más reciente, referida al segundo trimestre, apunta a que la actividad ha seguido disminuyendo a un ritmo más intenso.

Como ven la prensa, los informes oficiales, y hasta los mismos expertos radiofónicos que hasta hace bien poco defendían la austeridad a ultranza, se alarman de la deriva que sigue la economía española. El gobierno y la “burrocracia” de la UE que parió el Programa de Reformas  ahora piensan que para estabilizar la economía hay que hacer algo más que reformar el mercado de trabajo y adelgazar el sector público. Llama la atención el desconcierto de nuestro presidente cuando ante el furibundo ataque de los mercados  a la deuda soberana española responde lacónicamente que “hemos hecho nuestros deberes”. Esta mañana Emilio Ontiveros, catedrático de Economía de la Empresa de la Universidad Autónoma de Madrid  fundador  y presidente de Analistas Financieros Internacionales, en la Cadenas Ser terminaba por reconocer que los mercados financieros no son racionales. Y Jesús Fernández-Villaverde, de Fedea, en “La doble recesión: un breve apunte” publica:

Con cierta frecuencia, se observan en las economías de mercado dobles recesiones (o en “W”). Con ello nos referimos a situaciones donde una primera recesión es seguida por una segunda recaída poco tiempo después, normalmente con una breve y tímida recuperación intermedia de solo unos trimestres. El ejemplo más clásico son las recesiones gemelas de EE.UU. en 1980 y 1981-82.

Estas dobles recesiones suelen estar causadas porque la política económica no ha sabido resolver los problemas subyacentes a la primera recesión o porque las decisiones que se acometieron para afrontar la crisis han tenido consecuencias contraproducentes. Las dobles recesiones normalmente ocurren, además, en situaciones en las que la crisis original era particularmente profunda.

La actual situación de la economía española es un reflejo de este patrón casi de libro de texto. Hemos entrado en una segunda recesión en buena medida por errores en la política económica pero también porque la profundidad de la primera recesión era tal que casi nos condenaba a ello”.

Y así están las cosas antes de que la cumbre europea se pronuncie sobre el rescate español y el futuro del euro.

Alemania, Austria, Holanda y Finlandia, aún son firmes partidarios de la política de austeridad, ya hemos oído a la señora Merkel afirmar que “las deudas hay que pagarlas”, pero olvida que  la algarabía financiera que posibilitó la burbuja inmobiliaria española vino de Europa,  ya que fue la banca europea o si se prefiere “los mercados financieros” quienes prestaron a las Cajas de Ahorros españolas, a quienes las calificaron en la máxima categoría crediticia, y sin evaluar el riesgo en el que se metían cuando de todos era conocido que la banca española financiaba proyectos inmobiliarios y de infraestructura pública difíciles de sostener. Y en aquellos años de juerga financiera la prima de riesgo española estaba por los suelos.

Posiblemente, si los riesgos de las entidades financieras  repercutieran sobre su patrimonio y no sobre el de todos, la prima de riesgo dejaría de ser ineficiente como sostiene el profesor Emilio Ontiveros, pero existen muchas otras ineficiencias en los mercados españoles. El mercado eléctrico español que ha parido las subastas eléctricas y los peajes de tarifa, con los que se  subvencionan las eólicas, el carbón, y también a los grandes consumidores de energía eléctrica, que son empresas metalúrgicas y cementeras, alguno de cuyos presidentes comparte sillón con los de las compañías eléctricas en ese particular lobby patrio que es el de la “marca españa”, el mercado de la ingeniería civil es otro ejemplo, pocas empresas, un único cliente, el estado,  fondos europeos, y como resultado, aereopuertos fantasmas, AVES que no cubren costes, y autovías de peaje ruinosas, pero los presidentes de las empresas que construyeron estas infraestructuras también forman parte del lobby que quiere recuperar la marca España, al igual que los banqueros que han poblado el litoral de urbanizaciones y campos de golf, o las grandes cadenas comerciales, a las que los gobiernos territoriales facilitan acuerdos urbanísticos y accesos adecuados, y uno de cuyos presidentes clama para que los españoles trabajemos y cobremos como chinos ¿Para que seguir?.

En definitiva, aquí, al igual que en el resto de Europa, se ha gobernado para las grandes empresas, en la tarifa eléctrica, en los planes de infraestructura, los desarrollos urbanísticos, la legislación hipotecaria, el espacio radioelectrico,  las sucesivas reformas laborales,  el impuesto de sociedades, etc… Y ahora se asiste al esperpento, el de Las Vegas Sands, la singular competencia entre las regiones centrales para acoger a esta industria del vicio sin reparo moral alguno, las promesas de realizar los cambios normativos precisos para favorecer su instalación: tabaco, juego, normas urbanísticas y laborales, lo que sea, el caso es convertir a la generación más preparada de España en camareros(as) y crupieres(as). Será un complemento perfecto al turismo de sol y playa, a las quedadas de los estudiantes ingleses, o una manera de sacar la prostitución de las calles catalanas y madrileñas, desviándola a Las Vegas Sand. Visite recientemente Las Vegas el pasado octubre y  tuve la ocasión de conocer a un asesor económico de la Cámara Latina de Comercio de Las Vegas, ciudad que según sus palabras solo producía “vicio y cerveza” y de ahí el alto paro que tenía, ya que por si no lo saben Nevada es el estado con la mayor tasa de desempleo de Estados Unidos: un 12,2 por ciento. Y por lo que se ve no solo yo he sacado esta impresión de la ciudad del juego: http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20120128/54246094862/miquel-molina-miedo-y-paro-en-las-vegas.html

Pero dejemos que la mano invisible de mercado nos marque el futuro, y eliminemos leyes y reglamentos que limiten su desarrollo.

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