LOS MINIEMPLEOS Y LA DISTRIBUCIÓN DEL TRABAJO

Francisco Parra Rodríguez

El análisis económico se fundamenta en distribuciones de comportamientos que se basan en  la existencia de unos pocos individuos que deciden de forma atípica a la mayoría, pero la decisión del conjunto del colectivo se puede pronosticar en función de los parámetros que caracterizan dicha distribución, su valor medio, su mediana, su moda y su varianza. Otras distribuciones estadísticas están ganando peso en el estudio de los comportamientos económicos, entre ellas las distribuciones de colas gruesas: Gamma, Pareto, etc… .La distribución en el tiempo de las subidas y bajadas de los precios de las mercancías o de los rendimientos de los valores bursátiles, se aleja de las distribuciones normales de probabilidad, y los valores extremos, lejos de ser ocasionales, acaban determinando la esperanza de obtener un buen o un mal resultado comercial o financiero.

En materias de la economía real, más ajenas a las finanzas, como son las laborales, también se observan estas pautas de comportamiento,  la distribución personal de la renta,  por ejemplo, responde a este tipo de distribuciones, y por lo que sé, una distribución personal de los ingresos de los individuos, en donde muchos ganan poco y pocos ganan mucho, se fundamenta en las diferentes habilidades con las que nos ofrecemos al mercado, por un lado  estamos muchos trabajadores ofreciendo habilidades medias en diversas áreas, y por otro, muy pocos ofreciendo habilidades o conocimientos muy especializados en un área concreta, aún siendo inútiles en otras materias , el resultado es que se acaba retribuyendo en mayor medida la habilidad o el conocimiento especializado, frente al saber un poco de todo. La distribución de tiempo de trabajo parece que también camina por estos derroteros. Lo habitual era que la mayor parte de las jornadas de trabajo individuales lo fueran en los entornos de las jornadas laborales “legales”, sin que se descartara la existencia de individuos superocupados e individuos voluntariamente desocupados, es decir gente que esta trabajando prácticamente las 24 horas del día y otra que acomoda su vida con una breve participación en el mercado laboral. En el momento actual, esta distribución individual del tiempo diario trabajado estaría también cambiando y tomando la forma de una de estas distribución de cola gruesa, en donde existe un número creciente de individuos que adoptan jornadas laborales más breves que la acostumbrada de 8 horas al día, frente a otros cuyas jornadas que se van alargando.

Con datos obtenidos de Eurostat, se comprueba que el número de trabajadores a tiempo parcial en Europa, es decir los que trabajan jornadas por debajo de las habituales, representa un porcentaje del 18,55% y desde el 2001 dicho porcentaje va en aumento:

Tabla nº1.- Porcentaje de trabajadores a tiempo parcial en Europa (trabajadores de15 a64 años)

Fuente: Elaboración propia con datos de eurostat

Los países con mayor numero de trabajadores a tiempo parcial son, por este orden: Holanda (48,3%), Suiza (34%), Noruega (27,6%),  Dinamarca (25,8%), U K (25,6%),  Alemania (25,4%),  Suiza (25,3%) y Austria  (24,3%), es decir el club de los ricos; y en los últimos lugares encontramos a Grecia (6,2%), Yugoslavia y Macedonia (5,6%), Hungria (5,5%),  Chequía (5,1%), Eslovaquía (3,8%), Bulgaria (2,2%), es decir, salvo Grecia, es el grupo de países que estaban en la órbita de la extinta URSS, en donde la distribución de la jornada laboral estaría más concentrada en torno a la jornada legal.La irregular evolución del porcentaje que representa el trabajo a tiempo parcial en Irlanda, que alcanzaba al 16,37% de los trabajadores en el 2001, se reduce al 4,11% en el 2011, y asciende hasta el 21,93% en el 2010, nos sugiere una cierta relación entre la distribución de trabajadores por tipos de jornadas y la burbuja inmobiliaria crediticia en dicho país.Exceptuando, esta particularidad irlandesa, que no se refleja en la burbuja inmobiliaria española, se observa una transición en la distribución de la jornada laboral que seguramente responderá a varias y diversas causas, apuntaremos entre ellas las políticas laborales de flexi-seguridad, los adopción de tecnologías que permiten jornadas de trabajo más breves, la preferencia de parte de una parte de la población a una mejor conciliación de la vida laboral con la familiar, etc…; en cualquier caso es evidente que las economías europeas más productivas y capitalizadas, están adoptando una distribución por el mercado de las jornadas laborales que camina a un reparto desigual de las horas de trabajo entre trabajadores, en donde una mayoría, como ya esta ocurriendo en Holanda,  trabajaría jornadas reducidas y una minoría trabajaría jornadas más largas, y alejándose de la normalidad anterior, en donde la mayor parte de los trabajadores tiene una jornada de 8 horas, la distribución del tiempo trabajado camina en dirección a la dualidad o a la segmentación del mercado. Los minijob que la patronal española propone, en esencia forma parte de este proceso.No obstante, es conveniente observar la voluntariedad o no de este tipo de contratos, asunto este que también se puede observar en los datos de EUROSTAT procedentes de encuestas que se armonizan conla EPAespañola:

Tabla nº2. Empleo a tiempo parcial involuntario en porcentaje sobre el total de empleo a tiempo parcial (Trabajadores de15 a64 años)

Fuente: Eurostat

Sobre la voluntariedad de estar aceptando este tipo de trabajos, no se alcanza una conclusión tan clara como ocurría en la difusión por países de las jornadas laborales más breves, ya que tienen bajas tasas de involuntariedad los trabajadores a tiempo parcial holandeses, que es sin duda el mercado en donde más se ha extendido este tipo de contratos, y otros países como Suiza y Austria en donde también están mas popularizados estos empleos, junto a otro conjunto de países que tienen bajas tasas de involuntariedad y cuya razón estriba en el numero relativamente bajo de trabajadores con contratos a tiempo parcial (Turquía, Republica Checa, Eslovenia, etc..). En la cola de este ranking de voluntariedad, encontramos a los países que atraviesan verdaderas dificultades económicas a lo largo de esta ya larga crisis: Grecia, Rumania, Bulgaria, Italia, España. Yugoslavia, Letonia, Portugal, Lituania, Irlanda y Hungría. Como ven las economías más acosadas por los mercados en estos momentos.

La involuntariedad en la aceptación de un contrato a tiempo parcial es lo que técnicamente se conoce como subempleo, es decir personas que quieren trabajar más tiempo pero no encuentran como; utilizando datos también procedentes de Eurostat se pueden seguir el ranking  de tasa de paro por países, liderado por la economía española a la que le siguen por los países bálticos, Irlanda, Grecia y Portugal:

Tabla nº3:- Tasa de desempleo.

Fuente: Eurostat

Pero en contra de lo que se pudiera pensarse no se puede afirmar taxativamente que desempleo, extensión de la contratación a tiempo parcial e involuntariedad de los trabajadores que trabajan a jornada reducida, presenten nexos estadísticos significativos, y por supuesto se puede comprobar que subempleo y desempleo en los países europeos, lleva una dinámica ajena entre si. Es decir, no son coincidentes los países en donde más a crecido el desempleo con aquellos en donde más a crecido el trabajo involuntario a tiempo parcial, ni tampoco un mayor crecimiento del desempleo significa un menor aumento del empleo involuntario o viceversa.

Tabla nº4.- Tasa de crecimiento global del Desempleo y del empleo involuntario.

Fuente: Elaboración propia con datos de eurostat

Existen muchas particularidades, pues en este asunto, y si bien parece evidente que la modernización económica en Europa lleva aparejado la desigualdad en las jornadas laborales, asunto este que tiene un horizonte de largo plazo, no hay evidencia de que potenciar modelos de trabajo como los “minijob” puedan dar lugar a una reducción significativa del desempleo, sobre todo en nuestro país en el que un porcentaje cercano al 50% de los empleados a tiempo parcial se muestran disconformes con su situación. Si la política económica  algún día permite mejorar las condiciones económicas de los trabajadores, por la vía de la generalización de tecnologías que permiten jornadas de trabajo más breves o por que un mayor número de trabajadores opten de forma voluntaria por conciliar de la vida laboral con la familiar, pudiera ocurrir que los “minijob”  llegaran a ser un elemento contractual útil como puede serlo ahora en las principales economías europeas, pero para llegar a ello estarán conmigo que aún hemos de caminar un largo trecho, el de la modernización de la estructura productiva, la difusión de las nuevas tecnologías, aumentar el poder adquisitivo de nuestros salarios  para que estos empleos sean aceptados por la población trabajadora.

El empleo a tiempo parcial afecta en mayor medida a la población femenina, y ocurre en todos los países excepto en aquellos en los que el empleo a tiempo parcial no adquiere singular relevancia, como se aprecia en la tabla siguiente son los países más desarrollados de Europa los que tienen una mayor tasa de empleo femenino a tiempo parcial, destacando el caso de Holanda, en donde el 76,2% de las mujeres ocupadas utiliza esta figura contractual, le sigue Suiza, Alemania, Austria, Noruega, UK y Bélgica, países cuyo porcentaje de población femenina en este tipo de contratos sobrepasa el 40%.

Tabla nº5 Empleo a tiempo parcial por genero (%).

Fuente: Elaboración propia con datos de eurostat

Si se analizan en su conjunto las tasas de empleo a tiempo parcial de varones y mujeres, se aprecia que las mayores diferencias o “Gap” se dan en Luxemburgo (en donde la tasa de trabajadoras a tiempo parcial es 10 veces superior a la de trabajadores a tiempo parcial), Italia (5,6 veces), Austria (5,5 veces), y Alemania (5,2 veces).  En España es 4,4 veces, y los últimos lugares, es decir en donde menos discriminación por genero se observa en esta materia, los ocupan los países que formaron parte de la órbita de la extinta URSS.

Es importante tener en cuenta la voluntariedad en la aceptación de estos trabajos por parte de varones y mujeres:

Tabla nº6. Empleo a tiempo parcial involuntario en porcentaje sobre el total de empleo a tiempo parcial por genero (Trabajadores de15 a64 años).

Fuente: Elaboración propia con datos de eurostat

La primera conclusión que se alcanza es que una mayor extensión del trabajo a tiempo parcial entre mujeres, no significa que haya más trabajadoras que acepten involuntariamente este tipo de trabajos, de hecho en Holanda el 76,2% de las mujeres tienen contratos a tiempo parcial y solo el 5,1% dice que lo tiene de forma involuntaria, igual ocurre en Suiza, Austria, Luxemburgo, Bélgica, UK, Noruega,  o Alemania, que tienen tasas de involuntariedad entre las trabajadoras con empleos a tiempo parcial más bajas que las medias europeas. En el lado contrario, las mayores tasas de involuntariedad en la aceptación de los empleos a tiempo parcial, tanto en varones como en mujeres, se dan en el conjunto de países mediterraneos que más están acusando la crisis actual: Grecia, España, Portugal e Italia.

A pesar de la complejidad del tema, si que parece evidente que los aumentos de productividad y la modernización de la economía, o el impacto de las economías emergentes, determinan que el trabajo en Europa haya tenido que reajustarse, sobre todo en las economías más desarrolladas, este reajuste en los países centrales se ha realizado reduciendo las horas trabajadas por la población, fundamentalmente por las mujeres, que ahora acceden al mercado de trabajo en formulas de reducción horaria, pero esta flexiguridad también está afectando a la población masculina que en Holanda presenta tasas de empleo parcial del 25%, y en Alemania  y Noruega  del 14%, y en Suiza y Suecia del 12%. La mayor renta “per capita” de estos países facilita que la población acepte esta situación de cambio de horas trabajadas por un mayor tiempo libre. En los países mediterráneos (Portugal, España, Italia y Grecia) la adaptación a los nuevos tiempos está siendo mucho más dramática, ya que las menores necesidades de empleo se traducen en incrementos del desempleo o en la oferta de unos contratos que no quiere la población, ya que dado su menor nivel de renta la elección ahora no es entre trabajo y tiempo, sino entre ingresos y nivel de bienestar. Los nuevas economías que se han incorporado a la UE, disfrutan aún de ventajas competitivas por sus menores niveles salariales y ofrecen trabajo a tiempo completo a varones y mujeres, las mayores tasas de paro y de aceptación involuntaria de contratos a tiempo parcial las obtienen las economías bálticas por los excesos del crédito fácil en la década pasada.

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3 respuestas a LOS MINIEMPLEOS Y LA DISTRIBUCIÓN DEL TRABAJO

  1. pergrij dijo:

    Hola,
    con firefox 9.0 y a 1280×1024 en el monitor, no se ven las gráficas y se corta por la derecha.
    Un saludo

  2. Gema dijo:

    Sería interesante conocer la distribución de sexos de las personas con trabajos a tiempo parcial (voluntario e involuntario). Es fácil imaginar que son de mujeres, con todo lo negativo que esto conlleva.
    Me parece básico que en cualquier medida de reducción de jornada laboral (sobre todo si es para compaginar vida laboral y personal) se planteen de forma obligatoriamente igualitaria para toda la población. Si no es así, es un trampa para las mujeres.

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