Financiación de la economía española antes y después de la crisis.

Francisco Parra Rodriguez

Doctor en Economía UNED.

Gobernar al dictado de  los mercados financieros llega a ser lo mismo que demostrar la cuadratura del circulo, ya que si un día elevan la prima riesgo-país por el excesivo déficit publico, una vez se anuncian medidas, a la semana siguiente la vuelven a subir  preocupados por las consecuencias que sobre el crecimiento tendrá el ajuste anunciado,  y aún queda la reforma laboral que seguro que tampoco le satisfará plenamente y dará lugar a nuevas subidas. La subida de la semana pasada se debe a los problemas de financiación de la economía húngara, y mañana vete a saber que impulsará de nuevo hacia arriba los intereses de la deuda española, porque cuando uno analiza  los saldos financieros de la contabilidad nacional del INE, en el convencimiento de que esto es lo que en realidad miran con lupa los “mercados financieros”, no se encuentra explicación clara a tanto castigo.

Las cuentas nacionales calculan el popular agregado que el PIB, que viene a ser el conjunto de bienes y servicios que se producen en el país, y una vez obtenido este lo que la contabilidad nacional estudia es como se financia y quien lo financia, el PIB parte se consume, y otra parte se invierte y se financia si se puede con el ahorro, que es la parte del PIB que no es consumida por los agentes económicos, si el ahorro no llega para las necesidades corrientes hay que pedir dinero prestado al resto del mundo o en la jerga que ahora se utiliza a los  “mercados financieros mundiales”; y esto es lo que viene haciendo nuestro país invariablemente desde el año 2000, según las cuentas de la CNE del INE que se presentan en la tabla adjunta:

En esta macromagnitud cuando un valor aparece con numero negativo indica que el sector, por ejemplo, las sociedades no financieras han necesitado financiación de otros sectores para realizar las actividades económicas que se reflejan en la contabilidad nacional, y cuando el valor está en positivo quiere decir que el sector, por ejemplo, los hogares han dispuesto de mayores ingresos de los que han empleado y por tanto han poseen dinero sobrante para financiar las actividades económicas de los otros sectores de actividad. Se puede apreciar que si en el conjunto de todos los sectores económicos, a saber: empresas, entidades financieras, hogares, instituciones sin fines de lucro y por supuesto administraciones públicas, se necesita de financiación, es el resto del .mundo quién debe de prestar los capitales necesarios. En España desde 1998, se viene necesitando capital para financiar los bienes y servicios que producimos debemos de acudir a pedir prestado al resto del mundo o sea a los “mercados financieros” que ahora tanto nos traen de cabeza.

Pero como he dicho antes, esto no es ninguna novedad, y si uno se fija detenidamente en la tabla expuesta, se puede ver como la burbuja inmobiliaria, que como de todos es sabido se origina por los intereses de empresas constructoras e inmobiliarias y bancos que ante el dinero fácil que obtenían en los “mercados financieros” incitaron a los hogares españoles a “invertir” en pisos y todo ello con el beneplácito del banco de España que no hizo nada para parar ese desaguisado, ya que los bancos lo que pretendían era fidelizar a los clientes con una hipoteca de por vida y ganar dinero cobrándoles comisiones, por transferir dinero, por usar la tarjeta de crédito, etc… práctica esta que siempre a abanderado el banco de España[1]. En definitiva, si uno se fija detenidamente en la tabla, comprueba que si en el año 2000 los 20.000 millones y pico de euros de nos tenían que prestar los mercados financieros, era porque nuestras empresas necesitaban financiación por 25.000 millones y pico de euros,  ya que el estado tenía un déficit pequeño 6 mil millones de euros, y los hogares ahorraban 8 mil millones de euros, y nuestros bancos tenían como se ve una capacidad financiera pequeña: 3 mil millones de euros. Puesto en relación al PIB, el déficit nacional (el de todos no solo el del estado) significaba el 3% del PIB. A medida que la locura inmobiliaria se desata las necesidades de financiación de las empresas crecen, y del 3% se llego al 5% en el 2005, y al 10 % el mayor valor en el 2007. Si nos detenemos a analizar lo ocurrido ese año, vemos que el dinero que necesitan las empresas asciende ahora  a 117.000 millones de euros, estos son los créditos de la multitud de promociones inmobiliarias que circundan nuestras ciudades y afean nuestras costas, los hogares que en el 2000 financiaban a los otros sectores, ahora necesitan financiación por importe de más de 25.000 millones, de hecho las necesidades financieras de los hogares han crecido progresivamente desde el 2003, y esto no es otra cosa que los créditos hipotecarios que demandan para “invertir” en el negocio de la vivienda y que los bancos generosamente conceden, pero como estos no tenían capacidad financiera para atender al “boom”, disponían de 21 mil y pico millones, tuvimos que pedir fuera a los “mercados financieros” por más de 100.000 millones de euros. El estado alcanzó superávit desde el 2005, principalmente por el aumento de cotizaciones a la seguridad social, que en el 2007 era de 20 mil millones de euros. Por aquel entonces, los “mercados financieros” daban sin reparos todo el crédito que necesitaba la economía española y el riesgo país español estaba bajo mínimos (el diferencial del bono español con el Alemán era de 10 puntos básicos, la renta fija privada a 10 años presentaba un diferencia de 59 puntos básicos con la publica, lo que significa 69 puntos sobre el bono alemán[2]). Si  el “boom” inmobiliario era de todos conocidos, ¿a donde miraban entonces las agencias de “rating”, los analistas financieros de la city o del FMI?.

Claro que si se equivocaron en lo de las “subprime” americanas ¿porque no lo iban a hacer con nuestro particular boom inmobiliario. El caso es que llegaron los malos tiempos y la economía española hizo lo que pudo, que no es poco, protegió a los parados, realizó una pequeña expansión del gasto en obra pública, concedió ayudas a la renovación del parque automovilístico, etc… en definitiva trato de sostener en lo que pudo la economía nacional a la vez que puso las bases para una reforma estructural de la economía (ley de la economía sostenible). El mayor gasto del estado provoco que lo que antes era superávit se trastocara en déficit: 44 mil millones de euros en el 2008 y 117 mil millones en el 2009, una cifra alta, el 11,2% del PIB, pero veamos que ocurrió en los otros sectores.  Las empresas, una vez se desinfló la construcción y dada las restricciones de crédito redujeron sus necesidades de financiación a 82 millones de euros en el 2008, y 20 mil millones y pico en el 2009, lo que necesitaban a comienzos de la década; el sistema financiero español logro capacidad financiera por 21 millones de euros en el 2008, y 17  mil millones y pico en el 2009; y los hogares, paralizado el mercado hipotecario y angustiados por la situación futura  pasaron de pedir 25 mil millones prestados a prestar 74 mil millones en el 2009 al sistema, de forma que las necesidades financieras netas de la economía española se han  ido reduciendo hasta llegar a 49 mil millones en el 2009, que vienen a representar el 5% del PIB, el mismo porcentaje que se les pedía a los “mercados financieros” en el 2004. Y con todo ello hay que ver el revuelo que han montado.

El déficit publico no cabe duda de que hay que aminorarlo, los planes actuales es rebajarlo desde el 11,2% actual hasta el 6% en el 2011, esto significa que el estado necesitara 50 mil millones menos  de financiación, y  si continua aumentando el ahorro de los hogares como parece que está ocurriendo, en el 2011, financiar la deuda del estado será un problema interno, siempre y cuando nuestro sistema financiero convenientemente gobernado por el banco de España sea capaz de canalizar las capacidades financieras de unos a las necesidades financieras de otros, pero tal y como funciona este sistema financiero, parece que esto sea pedir peras al olmo.

Para ello primero tienen que salirle las cuentas al gobierno, ya que por un lado ha de reducir el gasto y por otro aumentar la recaudación, suponiendo que logre el primero de los objetivos, el segundo requiere de que el crecimiento económico remonte y las medidas de ajuste presupuestario, no cabe duda de que van en el sentido contrario, con lo que las posibilidades de crecimiento de la economía quedan en manos de los sectores privados, y estos hoy por hoy solo pueden obtener mercado extra a partir de los mercados exteriores, los mercados emergentes tiran con fuerza y la devaluación del euro nos favorece, y contra lo que pronosticaron muchos de los analistas económicos, los recientes cifras de la coyuntura muestran que la posición competitiva de las empresas industriales españolas no era tan débil como se pensaba y pueden aprovechar el aumento del comercio mundial[3].

Pero claro, si lo que se pretenden es salir de la crisis con la receta neoliberal de los recortes en sueldos públicos y privados, pensiones, cotizaciones, etc… lo importante es mostrar la capacidad de hacer sangre en los ingresos de los hogares, sin atender a que su menor consumo debilita las perspectivas de crecimiento y de financiación de empresas y gobiernos. En definitiva lo que los “mercados financieros” claman es que nos echemos piedras sobre nuestro propio tejado, pero claro que se puede esperar de quienes sistemáticamente yerran en sus análisis.


[1] Tal es el interés en que los bancos españoles obtuvieran mayores comisiones, que deben ser autorizadas por el Banco de España, que hemos llegado a una situación en donde estas comisiones son las más elevadas de entre la mayor parte de los países europeos.

[2] A fecha de 4 de junio la diferencia entre los bonos a 10 años español y alemán es de 190 puntos, la de la deuda publica española y la privada a diez años de -0,08 puntos a favor de esta ultima, con lo que la deuda privada se sitúa en 182 puntos sobre el bono alemán a diez años.

[3] Haciendo la misma lectura cuando se analiza la coyuntura económica del 2009 también se observa que un euro muy elevado hundió la producción y empleo industrial durante este año por encima de lo esperado

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3 respuestas a Financiación de la economía española antes y después de la crisis.

  1. Sara dijo:

    Menudos cambios. Gracias por el post, muy interesante.

  2. Antonio dijo:

    Un buen contenido para estudiar y hacer una comparativa con lo que sucede hoy.

  3. Ana dijo:

    pero la tabla habla de recursos o de empleo?

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